“Lo siento, hicimos lo que pudimos”. Pero a mí, algo me parecía extraño. En aquel momento no pude darme cuenta, pero en cuanto vi el cuerpo inerte sobre la camilla, lo tuve claro. Quise acordarme de lo ocurrido, pero algo me lo impedía. En un instante dejé de sentir el blanco habitáculo de la ambulancia, y el intenso gris del cielo nublado lo invadió todo. A lo lejos pude observar mi automóvil en el fondo del barranco. Fue lo último que vi, después de eso, nada más.

Micro-relato presentado a Relatos en cadena (Cadena SER)

Viernes, 16 de marzo de 2012

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